Adquisición del hamster

La adquisición de un roedor ha de meditarse bien, y regalar uno sin previo aviso es una acción poco acertada. 

Dada la fama y popularidad de los hamsters, numerosos son los ejemplares que se encuentran a la venta en los establecimientos o tiendas especializadas. Llevar uno a tu casa es, pues, sencillo, aunque hay que tener en cuenta ciertos aspectos para proceder a una buena compra del ejemplar. 

    Es necesario que el animal se encuentre sano y goce de una perfecta salud. Hay que fijarse también en no adquirir un ejemplar ya anciano y sin capacidad para reproducirse. Así, en el momento de comprarlo debes prestar atención a: 

 

  • Que goce de perfecto estado de salud.
  • Que sea joven y presente un aspecto vivo y animado.
  • Que sus orejas estén alzadas y recubiertas de pelusilla en su interior.
  • Que los ojos sean expresivos y brillantes.
  • Que el pelaje sea suave y sedoso.
  • Que las patas estén sanas.
  • Que el tamaño se ajuste a su edad.

 

A veces te pueden vender un hamster anciano que, debido a su nerviosismo e inquietud, te parezca un chaval. Para percatarte de esto has de saber que los ejemplares ancianos presentan las orejas brillantes y carentes de pelo en su interior. No debes adquirir nunca un ejemplar delgado al que se le marque la columna vertebral. Tampoco debes fiarte del hámster que presente el pelo chafado y pegado alrededor del ano, pues es un síntoma de poca salud. También hay que prestar atención a las patas, que no deben presentar hinchazones o contusiones, así como al pelaje, que debe ser suave y sedoso y no tener, en modo alguno, manchas o costras, ya que pueden ser posibles indicios de una enfermedad. 

 

Es muy importante a la hora de adquirir un ejemplar saber distinguir cuál es su sexo, ya que hay quien desea adquirir una chica o un chico por razones determinadas.

Para saber si son macho o hembra debes fijarte atentamente en la forma trasera que tenemos. Así, los machos tienen forma de pera, mientras que las hembras exhiben una forma trasera más redondeada. De todas formas, el mejor modo para saber distinguir el sexo es congiéndolos entre las manos y separándoles las patas traseras y el pelo que se encuentra entre ambas. Así no habrá duda ¿no?. Los genitales de los machos se encuentran a una distancia de aproximadamente seis milímetros de su cavidad anal; sin embargo en las hembras es más difícil distinguirlos por estar los dos orificios muy juntos uno al otro.

 

 

Hembra

 

Macho

 

Información extraida de peluzzo.com