El erizo y el frío

Hibernación

El erizo africano puede tener una tentativa de hibernación, pero biológicamente no está adaptado para este proceso, con lo cual puede poner en peligro su vida.
La hibernación es un estado de semiconsciencia que emplean muchas especies en periodos de escasez de alimentos, como puede ser en invierno, y que supone una bajada del metabolismo basal del organismo para evitar así consumir energía.
El erizo africano tiene su origen en zonas muy cálidas del planeta y no está preparado para la hibernación,a diferencia de algunas especies europeas, pero puede sufrirla si las condiciones de temperatura y luz no son adecuadas


Los síntomas son: cuerpo y patas frías, pierden el apetito y casi no beben agua, hacen pocos o ningún excremento, disminuye la actividad tanto diurna como nocturna, vómitos y salivación, decaimiento marcado, falta de equilibrio y tambaleo.

Podemos evitar este proceso controlando dos factores: temperatura y luz.

 

-Temperatura:
los erizos necesitan tener una temperatura ambiente entre 22º-27ºC (ideal 25ºC). Por ello hemos de mantenerlos con los accesorios necesarios para que no pasen frío Es uno de los factores más importantes a la hora de cuidar a un erizo.

-Luz:
es necesario que tengan 10 horas de luz para que no se alteren sus ritmos, ya que aunque el erizo esté dormido dentro de su madriguera durante el día, con la luz, sabe que debe estar descansando. Una luz insuficiente les hace creer que ha llegado un duro invierno y puede hacerles hibernar.
Podemos ofrecerles luz natural o artificial si la natural es escasa o insuficiente.

La hibernación puede ser revertida si la cogemos a tiempo, para ello calentaremos al animal con una bolsa de calor, manta eléctrica, etc, nunca con un baño de agua caliente, ya que luego al secarlo se enfrían de nuevo.
Hemos de vigilar a nuestra mascota ya que, como pierden movilidad, no son capaces de separarse de la fuente de calor que le hemos puesto, con lo cual hemos de observar que no están pasando demasiado calor o que puedan quemarse.


 

Accesorios contra el frío

Termómetro
Es una accesorio básico y esencial para el cuidado de los erizos, ya que debemos tener la certeza de que la temperatura ambiente en la que se encuentran es la adecuada (entre 23-27ºC).
El termómetro ha de situarse sobre la jaula o lo más cercano posible a la misma.

 

Disco de calor o Snugglesafe
Es un dispositivo de forma esférica que contiene un gel y que se calienta en el microondas, proporcionando entre 8-10 horas de calor. Es cómodo y fácil de usar, y ofrece seguridad ya que no tiene cables conectados a la red eléctrica. Como desventaja tiene que solo calienta una zona pequeña, siendo por ello muy apropiado para el interior del refugio o casita. Viene protegido por una funda de tela y como precaución mayor podemos rodearlo con una mantita, para evitar que el animal escarbando pueda quemarse.

 

Lámpara Cerámica
Emite calor sin producir ningún tipo de luz permitiendo de esta forma que los animales descansen durante la noche sin ser molestados por la luz. Se deben utilizar con portalámparas de porcelana

 

Esterilla Calefactora
Hechas de materiales resistentes e impermeables, ofrecen una temperatura a veces alta para un erizo, ya que suelen estar diseñadas para reptiles, cuyas necesidades de calor son más elevadas.
Siempre hemos de recordar que al estar conectados a la corriente eléctrica hemos de extremar las precauciones, que no esté en contacto con material seco como viruta, papel...y seguir las instrucciones de uso de cada marca en concreto. Las hay de diferente potencia y dimensiones

 

Cable de Calor
Cable calentador constituido por una resistencia metálica muy fina la que está dotada de doble aislación y revestida de una vaina de siliconas muy elástica. Se puede utilizar entre dos láminas de cerámica para que no esté directamente en contacto con superficies que puedan arder con facilidad.

 

Manta Eléctrica
Pueden ser regulables a diferentes temperaturas con luz de control y deben poseer termostatos de seguridad. Es la alternativa más adecuada ya que no generan excesivo calor.

 

 

Información extraída de La Senda del Erizo