A la hora de elegir a tu conejo...

Has decidido adquirir un nuevo amigo. ¿En qué tienes que fijarte en el momento de elegirlo?

 

LOS OJOS: tienen que estar brillantes y limpios, si lagrimean o están inflamados indica que puede estar constipado o tener alguna afección respiratoria, irritación o infección de ojos.

 

LOS DIENTES: Mirarles la dentadura no es tarea fácil, pero si consigues echar un vistazo fíjate que los dientes estén bien alineados y que no tengan sobrecrecimiento, es decir, que sean de un tamaño "normal" y no excesivamente largos.

 

LA NARIZ: debe estar seca y limpia de mucosidades.

 

EL PELO: Debe ser brillante, tupido y estar libre de parásitos. Cualquier anomalía como caspa o calvas consúltala con el cuidador, pues es síntoma de afecciones en la piel.

 

EL ANO: Pon mucha atención en el ano, tiene que tenerlo limpio y libre de adherencias de cualquier tipo. Si no es así indica que tiene diarrea, y en gazapos es un mal síntoma.

 

LAS PATITAS: no deben presentar costras ni estar muy manchadas de orina.

 

EL RABITO: Si el conejo está sano y fuerte el rabillo estará hacia arriba.

 

LA EDAD: Si el conejo tiene menos de un mes y está en la tienda es que lo han destetado antes de tiempo. Lo mejor para adquirir un conejo es que su edad ronde el mes y medio. En muchas tiendas los venden con menos de un mes para hacer creer que es enano.

 

EL SEXO: Conocer el sexo de un conejo es complicado, ya que hasta los tres meses no se desarrolla completamente. Sin embargo, un veterinario especializado sabrá decírtelo enseguida. 

 

Muchas veces los síntomas evidentes de una enfermedad no se manifiestan hasta después de hacer comprado el gazapo. Si hace menos de 8 días que lo compramos, podemos devolverlo. Aún así es preferible tratar de curar al gazapo a devolverlo a la tienda, donde solo empeorará.

 

 

Información extraída de Anacweb.com