Higiene de tu cobaya

 

 

El cepillado

Existen muchas razas de cobayas, y cada una tiene un tipo de pelo. Las más fáciles de encontrar en las tiendas son las americanas o de pelo liso y las abisinias o de pelo rizado (ambas con el pelo corto). Este tipo de cobayas necesitan ser cepilladas como mínimo día sí, día no para mantenerse en buenas condiciones. Además, estos pequeños amigos pierden bastante pelo, y si no las cepillamos de manera habitual nos llenarán de pelos la casa y la ropa.

 

Después tenemos a las cobayas de pelo largo. Hay muchísimas razas de pelo largo, aunque en España las más fáciles de encontrar son las peruanas o peruvianas, las sheltie y las coronet. Las cobayas de pelo largo necesitan ser cepilladas diariamente para evitar que se les formen nudos por culpa del pipí y la viruta de la jaula, o de otro modo acabaríamos teniendo una rasta con patas. Además, si las de pelo corto ya pierden pelo, las de pelo largo pueden llegar a dejarnos una alfombra si no les retiramos los pelos sueltos cada día.

 

 

 

 

El baño

Las cobayas necesitan ser bañadas de vez en cuando. Salvo que se ensucien mucho, con lavarlas dos veces al año hay de sobra. Lo ideal es bañarlas en primavera y en otoño, las dos estaciones con una temperatura más templada, ya que si las bañamos en invierno se pueden constipar. 

 

Para bañar a nuestra cobaya llenaremos un balde o la pila del baño con un par de dedos de agua templada. Introduciremos a nuestra cobaya en el agua sin llegar a sumergirla (evidentemente no saben bucear) y le tiraremos agua por encima con la mano (ATENCIÓN: La cabeza no se le moja, ya que le puedes dañar la piel de esa zona. Si se ha manchado con algo puedes usar toallitas de bebé para limpiarla). Para enjabonarla utilizaremos un jabón especial para cobayas (a la venta en las tiendas de animales) o un jabón neutro para bebés. En ambos casos tendremos muchísimo cuidado de que el jabón no le entre en los ojos. Tras el lavado y el enjuagado envolveremos a nuestra cobaya en una toalla para quitarle la mayor parte del agua, y cuando esté húmeda podemos aprovechar para desenredarle el pelo y recortárselo si es necesario (a las cobayas de pelo largo es conveniente recortarles el del culete de vez en cuando para evitar que lo arrastren por el pipí). Ahora tenemos dos opciones para secarla.

La primera opción es con el secador. Hay cobayas a las que les gusta, cobayas a las que les da igual, y cobayas a las que les da pánico. Si tu cobaya es una de estas últimas no intentes secarla a la fuerza, ya que podrías provocarle un infarto. Si a tu cobaya no parece que le moleste en exceso el secador, procede a secarla manteniendo siempre el secador a una distancia prudencial, para evitar quemarla por el exceso de calor.

La segunda opción para secar a tu cobaya es ponerla al sol un rato, siempre que el sol no sea fuerte (que a nadie se le ocurra dejar a su cobaya al sol a las tres del mediodía en junio) y controlando que se encuentre bien y tenga agua para beber.

 

 

Aquí tenéis unos vídeos del primer baño de Wheeky. El primero es el lavado, el segundo el desenredado y el último el secado.

 

 

 

El corte de uñas

A las cobayas les crecen las uñas de manera continua durante toda su vida y aunque estado salvaje se les desgastan de manera natural, correr dentro de una jaula no es lo mismo que hacerlo en el monte. 

Al igual que en resto de aspectos, cada cobaya es un mundo, y por tanto tienen distinta velocidad de crecimiento de uñas. Hay cobayas a las que se les desgastan por si solas al correr por la casa, y hay otras a las que es imprescindíble cortárselas. 

A las cobayas no les gusta que les corten las uñas (evidentemente) así que si eres nuevo en el mundo de las cobayas, lo mejor es que la primera vez la lleves a un veterinario especializado en animales exóticos de tu ciudad para que te enseñe como hacerlo.

Para cortar las uñas yo personalmente uno unas tijeras para cortarles las uñas a los gatos, ya que son más fáciles de usar. Hay que tener cuidado cuando cortemos, ya que las uñas de las cobayas no son como las nuestras, las suyas tienen un vaso sanguíneo en el interior, y si cortamos por donde no es, podemos provocarles una hemorragia. En caso de que esto ocurra, salvo que sea de grandes proporciones, podemos cortarla con una gasa con agua oxigenada presionando sobre la herida. Si las uñas de tu cobaya son de color clarito es fácil ver el vaso sanguíneo al trasluz. Sin embargo, si son de color oscuro es imposible verlo, así que si nunca lo has hecho, acude a un veterinario para que te oriente.

Truco: las uñas delanteras es bastante fácil cortárselas, pero para las traseras es mejor si la tienes distraida con algo. Mi consejo es un trozo de lechuga. Y mientras ella zampa a dos carrillos, tu le cortas las uñas sin que se oponga.