Si vas a adquirir una ardilla

Antes de decidirnos a comprar una ardilla tendremos que pensar muy bien si estamos seguro de lo que vamos a hacer. Una ardilla es como cualquier animal, NO ES UN JUGUETE. Y si la va a comprar como regalo, asegúrese antes de que va a estar en unas mínimas condiciones. 

Una ardilla no es un animal al que se pueda achuchar como a un perro o a un gato, necesita otro tipo de cariños y desde luego es animal al que odia que lo cojan. 

Piense en lo que va a necesitar la adquisición de este nuevo animal: 

Un sitio espacioso para colocar la jaula. 
Tener un rato diario para darle de comer y beber. 
Una horita a la semana para limpiarle la jaula. 
Y como seguramente querrá amaestrarla necesitará tiempo para estar con ella a diario. 
Si tiene hijos pequeños tendrá que estar continuamente atento a que no la asusten y que no intenten cogerla. 
Vigilar que no le den de comer nada que pueda perjudiciarles. Son delicadas. 
Que nadie las coja y menos por la cola, se las arrancarían con gran facilidad. 

No es que queramos quitarles las ganas, pero sí que tenga en cuenta que las ardillas son preciosas, sí, pero no son ningún juguete. No sería el primer caso que devuelven la ardilla a la tienda o que las sueltan por el parque, que como sabemos no durarían ni un solo día, serían presa fácil de gatos, perros y rapaces. 

 

Elección: sexo y compra

Ya nos hemos asegurado de que sí queremos una ardilla y ahora vamos a la tienda que conocemos y ¿cual elegir?, pues eh ahí el dilema. En un principio no sabremos cual escoger de las chorrocientas ardillas que tienen metida en una sola jaula. 

Antes de decidirnos tenemos que observar un rato la jaula y ver qué ardillas son las más activas, ver que no tienen ningún daño físico, aunque es muy probable que veamos a alguna que le falta un cacho de oreja o varios, eso en principio no tiene importancia, pues es debido a las peleas entre ellas. Nos acercaremos a la jaula y veremos cual es la que menos se asusta de nosotros, incluso si nos atrevemos meteremos un dedo y si llevamos un cacahuete mejor, y veremos si se atreven a cogerlo. De este modo ya empezamos a elegir entre ellas. 

Hay que fijarse como decimos en su aspecto físico, en el pelaje, que no tenga el pelo enmarañado, manchas en la piel o que le falte pelo en la cola o que incluso no la tenga. 

En teoría las más fáciles de domesticar y digo en teoría porque después nos podemos llevar sorpresas son las más jovenes, menos de seis meses, pero para saber la edad hay que fijarse muy bien y por desagracia fiarse de lo que nos diga el vendedor, que por supuesto estará loco por que le compremos. 

Como decimos las ardillas cuanto más pequeñas mejor que mejor, suelen tener un tamaño más reducido, una cara más infantil, la cabeza más grande respecto al tamaño del cuerpo y ojos saltones y redondos. Las ardillas jóvenes suelen nacer normalmente a principios de mayo y en verano, así que sobre finales suelen llegar a las tiendas. 

 

Información extraída de ardillascoreanas.mforos.com